Violencia Intrafamiliar

LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, UNA PANDEMIA SILENCIOSA

Boletín 114

30 de julio de 2020

En este tiempo de confinamiento, los índices de violencia intrafamiliar se han disparado, por lo cual es necesario que la Alcaldía brinde especial atención a las familias para atacar esta grave problemática, expresaron los Corporados en la plenaria de hoy dedicada al análisis del diagnóstico y las acciones orientadas a mitigar la grave situación de violencia en Medellín.

Sobre este tema, el concejal Luis Bernardo Vélez Montoya, primera bancada citante, expresó que el confinamiento juega como principal detonante de muchas de las situaciones de violencia intrafamiliar en la ciudad, sumando a esto la desigualdad entre hombres y mujeres, y el aumento del desempleo durante el primer trimestre del año 2020.

Añadió que la pobreza, la inequidad y el hacinamiento han propiciado muchas situaciones de violencia y lo reportó con datos de la Secretaría de Seguridad que muestran que, entre enero y mayo del presente año, se han otorgado 2.242 medidas de protección contra violencia intrafamiliar, 183 medidas más en comparación con el año anterior.

Vélez Montoya, insistió en que se necesita más oferta institucional, mayor inversión para los mecanismos de atención a víctimas de violencias basadas en género y que urge mejorar los canales de denuncia en Fiscalía y hogares de protección para personas mayores que son víctimas de violencia en sus casas, como medida transitoria. Igualmente reiteró la implementación de renta básica para familias vulnerables y habilitar sitios especiales para niños que cumplan con las medidas de bioseguridad que contrarresten el confinamiento y promuevan la interacción social. 

Finalizando, propuso la creación de la mesa “Recuperemos la Familia” como un espacio de observación, discusión e intervención de la situación de violencia al interior de los hogares en el marco de la pandemia e insistió en la unión de programas y estrategias para combatir esta problemática, y en la urgencia de brindar oferta en salud mental, enfatizando en las poblaciones vulnerables. 

Por su parte, el cabildante Fabio Humberto Rivera, segunda bancada citante, reafirmó que a raíz de esta crisis, no es casualidad que la violencia en las familias haya incrementado debido a las diversas condiciones adversas que viven muchos hogares y la misma dificultad que representa la convivencia. Hizo un llamado para que se desarrollen campañas y otras herramientas educativas y culturales que ayuden a resolver las diferencias sin llegar a la violencia.

Manifestó que, la pandemia desnudó diversas situaciones que estaban presentes en la sociedad y que incidían en la violencia familiar desde décadas pasadas, haciendo referencia a un componente cultural de desigualdad y autoridad aceptadas generacionalmente.

A su turno, la corporada Nataly Vélez Lopera, tercera bancada citante, reforzó que el confinamiento ha disparado las discusiones en los hogares y que la convivencia prolongada en espacios cerrados aumenta las tensiones y conflictos a su interior. Expuso que los retos más importantes son la disponibilidad de infraestructura tecnológica, promover la salud mental y emocional, y crear medios y alternativas para que los niños y niñas denuncien hechos de violencia.

Insistió en que, en el primer trimestre de 2020 hubo más de 15.000 casos de violencia intrafamiliar en Colombia, donde más de 1.500 menores han sido violentados, teniendo Medellín un alto porcentaje de participación. Sostuvo que se ha avanzado en materia de atención a estos casos, pero insistió en retos como fortalecer las Comisarías de Familia, establecer nuevas formas de denuncias para niños y niñas, mejorar el seguimiento de los casos detectados en las diferentes entidades, y fortalecer la política pública en salud mental y acompañamiento al interior de los hogares.

La secretaria de Inclusión Social, Familia y DDHH, Mónica Alejandra Gómez, señaló que la violencia intrafamiliar es un flagelo que se da en todo el territorio. Expresó que la Unidad de Niñez cuenta con líneas estratégicas para prevención y atención de todas las formas de maltrato y violencia, como la promoción de derechos, y la prevención y atención en instituciones.

Explicó los avances de la política pública para propiciar condiciones saludables al interior de las familias y comunidades, al igual que el fortalecimiento de los ambientes protectores con la participación de niños y jóvenes en espacios culturales y de la Línea 123. En conclusión, ratificó la necesidad de tener estrategias claras y contundentes para contrarrestar la violencia, dar continuidad al trabajo de las Comisarías y activar rutas de atención.

A su vez, la secretaria de las Mujeres, Juliana Martínez, añadió que dentro de la problemática de violencia intrafamiliar, se hace más visible la violencia con enfoque de género. Planteó que identificar las dificultades y proponer opciones de mejora es una prioridad para esa dependencia, en respuesta a que los eventos de violencia contra mujeres han sido más evidentes con el confinamiento. 

La líder de la Unidad de Inspecciones de la Secretaría de Seguridad, Astrid Montero, manifestó que el objetivo de las Comisarías de Familia es proteger los derechos mediante el respeto y la convivencia pacífica. Aseveró que se crearán planes para fortalecerlas, aumentar su capacidad de atención, y convertirlas que en facilitadoras para prevenir y solucionar los conflictos familiares; asimismo, afirmó que se pondrán en funcionamiento las dos Comisarías en el Hospital General y se establecerá una Comisaría con enfoque de género. 

Por su parte, Jorge Alejandro Mata, secretario de Juventud, aseguró que la problemática de violencia intrafamiliar también afecta a esta población. Indicó que, en articulación con la Secretaría de Salud, se brinda acompañamiento a la salud mental gestionando alertas de violencia, a la fecha se han detectado 30 por problemas familiares, 29 individuales, 1 de manera colectiva y argumentó que el no reconocimiento de las familias diversas es la principal causante de la violencia intrafamiliar con afectación directa a jóvenes.

La representante de la Personería de Medellín, Ana Carolina Henao Vargas, insistió en la articulación interinstitucional para atacar el problema de violencia en la ciudad y fortalecer el seguimiento en casos en las Comisarías para evitar escalamiento de la violencia y reducir los homicidios por violencia intrafamiliar. Mencionó que situaciones como dependencia económica, perspectiva de género, desconocimiento de las rutas de atención, sobrecarga de trabajo en mujeres, son unos de los principales motivos de generación de violencia.

Finalmente, comunidad que intervino en la plenaria enfatizó que, los estilos de crianza de niños y niñas basados en la violencia, aumentan las posibilidades de repetición de estos ciclos, además influyen en problemáticas como el consumo de sustancias, la delincuencia, enfermedades sexuales, entre otros.

Insistieron en que existen ambientes intrafamiliares donde no hay debate y comunicación asertiva, en los cuales predomina la imposición de ideas reflejando un retrato de la lógica familiar actual, por lo que se debe buscar espacios de relación al interior de las familias. Por último, señalaron que la violencia es una incapacidad de las personas para adaptarse a los cambios suscitados por la pandemia que trajo consigo inconvenientes en las relaciones intrafamiliares afianzando la desigualdad en las funciones y en las relaciones.