Relleno Sanitario La Pradera (Foto de Telemedellín)

Comunidad presentó inconformidades sobre el relleno sanitario La Pradera

Boletín 184

25 de noviembre de 2021

 

Las problemáticas que viven a diario habitantes de los diferentes municipios a causa del relleno sanitario La Pradera ubicado en el municipio de Don Matías y que es operado por Empresas Varias de Medellín - Emvarias, fueron analizadas por los Concejales en plenaria, en la cual también participaron miembros de la comunidad, líderes de las zonas de influencia y Emvarias.

Concejales que intervinieron, señalaron que la responsabilidad en este tema no es únicamente de Emvarias sino también del departamento de Antioquia; indagaron sobre las acciones realizadas por los otros municipios para hacer un tratamiento efectivo, sostenible y de bajo impacto de los residuos; igualmente, sobre la efectividad de los rellenos sanitarios cuando Medellín está caminando hacia una economía circular.

Por otro lado, señalaron que los perjuicios ocasionados a la comunidad deben ser atendidos con la mayor premura ya que están perjudicando enormemente su calidad de vida y la salud de las personas. Por esto, hicieron un llamado a Emvarias a escuchar atentamente las quejas y denuncias de los habitantes, ya que se están vulnerando sus derechos y así tener una mayor gestión de los conflictos sociales.

No se puede olvidar e ignorar la idea que le vendieron a los campesinos años atrás, el desarrollo de una ciudad no se puede dar pasando por encima de la gente y las ciudades son viables si y solo si se tiene una relación adecuada con el sector rural, puntualizaron.

Concluyeron que ha existido mala gestión de Emvarias en cuanto a la gestión de los residuos, lo cual no debería representar un problema, incluso no deberían existir los rellenos sanitarios, sino que los residuos deberían ser reutilizados y reciclados al máximo. Además, añadieron que es imperativo dar cumplimiento a todo lo acordado con las comunidades desde el inicio y no atropellar sus derechos.

A su turno, Gustavo Gallego, gerente de Emvarias, manifestó que actualmente se trabaja en la modificación de la licencia ambiental para el relleno sanitario La Pradera e invitó a la comunidad a participar de una audiencia pública que hace parte del proceso y exponer ahí sus quejas e inquietudes. Aseguró que este relleno siempre ha tenido visita de las autoridades nacionales y los resultados de los planes de auditoría muestran que se esta realizando bien la labor.

Agregó que este es un relleno certificado con todas las normas adecuadas a nivel de instrumentación, planeación, ejecución y es reconocido a nivel nacional e internacional como uno de los mejores. Además, explicó que se han efectuado estudios jurídicos, ambientales, sociales, estructurales y técnicos durante más de dos años, entonces no se puede decir que es un relleno sanitario improvisado o que no cumple con las especificaciones, en este caso de la ANLA.

Como conclusión, afirmó que a lo largo de la historia han sido más de $8.000 millones de pesos en el Plan de Manejo Ambiental orientados a temas ambientales, legales, educativos, salud, inserción laboral, educación para el trabajo y desarrollo humano.

Comunidad y expertos participantes de la sesión plenaria expresaron su preocupación porque inicialmente la licencia ambiental que se otorgó fue por tres meses y ya han transcurrido 19 años, además, en el acuerdo inicial se había proyectado una ocupación de 22.8 hectáreas y al día de hoy se han usado más de 400 hectáreas. Por último, se planeaba el vertimiento de 1.5 millones de metros cúbicos de basura y hoy por hoy ingresan un total de más de 7 millones de metros cúbicos.

De igual forma, manifestaron su inconformidad con el uso de vías que antes eran de su uso y hoy Emvarias las utiliza para el tránsito de sus vehículos obligando a que los habitantes del sector se desplacen por trochas u otras carreteras no aptas.

Para finalizar, aseguraron que debido a este relleno sanitario y los líquidos de la basura afectan su salud, en algunos casos, se han presentado perdida del olfato. De igual forma, la contaminación del agua, del suelo y del aire, más la aparición de roedores y gallinazos en la zona, afectan no solo su calidad de vida, si no también el valor de sus predios y la agricultura, que era su forma de sustento.