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Comuna 13: éxito turístico sin control pone en riesgo identidad, cultura y sostenibilidad del Graffitour

  • Se advierte desbordamiento institucional frente al crecimiento del turismo en uno de los principales íconos de Medellín. 
  • Comunidad, expertos y Corporados coinciden en que el modelo actual requiere liderazgo, regulación y protección del patrimonio cultural. 

 

Uno de los principales referentes turísticos, culturales y sociales de la ciudad es el Graffitour de la Comuna 13. En debate se pusieron sobre la mesa preocupaciones estructurales relacionadas con la pérdida de control institucional, la saturación del territorio, la informalidad económica, el deterioro del patrimonio artístico y los riesgos en seguridad, movilidad y convivencia en este sector.

 

Ciudadanos presentes en la plenaria afirmaron que el Graffitour, como se conocía originalmente, ha perdido su esencia, transformándose en un espacio predominantemente comercial que requiere mayor apoyo institucional para consolidarse como verdadero referente de ciudad, además pidieron evaluar si el crecimiento acelerado del turismo en este sector está siendo acompañado por una gestión pública suficiente, articulada y sostenible, o si, por el contrario, el fenómeno ha superado la capacidad, generando impactos negativos sobre la comunidad residente y la identidad cultural del territorio. 

 

El decano de la Facultad de Administración del Colegio Mayor de Antioquia, Camilo Restrepo, precisó que la Comuna 13 se ha consolidado como un destino de clase mundial, pero advirtió que falta una planificación técnica acorde con su nivel de complejidad. Señaló que el territorio requiere con urgencia instrumentos de gestión como estudios de capacidad de carga actualizados, caracterización socioeconómica de los actores locales, análisis de impacto en vivienda y comercio. 

 

Por su parte, expertos invitados coincidieron en que se enfrentan problemáticas que responden a una presencia institucional débil, lo que ha permitido una evolución desordenada del territorio. Advirtieron que el crecimiento comercial no se ha traducido en desarrollo económico real para la comunidad y alertaron sobre riesgos como desplazamiento de residentes, colapso en movilidad, mala gestión de residuos y falta de formación de guías. 

 

La bancada citante del debate, el concejal Alejandro Arias, precisó que el objetivo del mismo no es cuestionar el Graffitour ni el turismo, sino mejorar su gestión para beneficiar a la ciudad, la comunidad y los visitantes. Indicó que existe una actividad intensa en materia comercial, cultural, de movilidad y seguridad, pero sin un liderazgo claro que articule estas dimensiones, lo que ha derivado en desorden territorial.

 

Advirtió que no existe una autoridad definida que asuma la responsabilidad integral del sector, ni un censo claro del comercio, ni una política pública de turismo consolidada y señaló que la capacidad de carga efectiva del territorio es de menos de 700 visitantes diarios, mientras que en la práctica se registran flujos superiores a 8.000 personas, lo que evidencia una saturación crítica.

 

Enfatizó que el patrimonio artístico está siendo afectado, al indicar que, de 69 murales identificados, 61 están cubiertos o deteriorados, lo que representa una contradicción frente al valor cultural del sector. También denunció falta de articulación institucional en temas como bienestar animal y baja inversión directa en cultura, reiterando que lo que no se lidera, se organiza por sí solo.

 

Por su parte, el corporado Andrés Felipe Rodríguez, segunda bancada citante, sostuvo que la Comuna 13 atraviesa un momento decisivo y la falta de control podría derivar en una pérdida del modelo turístico. Indicó que más del 90 % del ecosistema turístico opera sin regulación clara, con debilidades en control, sanción y medición. 

 

Además, alertó sobre una sobrecarga estructural de visitantes en el sector, riesgos de gentrificación, pérdida del carácter residencial y distorsión de la memoria histórica mediante la comercialización del conflicto.

 

En su intervención, el cabildante de la tercera bancada, Andrés Felipe Tobón, manifestó su preocupación por la sostenibilidad del modelo en el tiempo, señalando que el crecimiento desbordado puede comprometer el futuro del sector. Indicó que el territorio recibe hasta 10.000 visitantes diarios, generando presión sobre infraestructura, espacio público y convivencia.

 

Destacó que Medellín no se preparó para el auge turístico que hoy se concentra en sectores como la Comuna 13, derivando en problemas de saturación, movilidad y pérdida de identidad territorial. Advirtió que eventos masivos han llevado el territorio a niveles críticos de ocupación, incluso duplicando su capacidad en momentos específicos e insistió en la necesidad de recuperar la memoria histórica del sector, eliminar narrativas que hagan apología al delito y fortalecer la asociatividad para evitar fallas de mercado y concentración económica en pocos actores.

 

Otros Corporados aseveraron que el turismo en la Comuna 13 se ha desnaturalizado, priorizando actividades comerciales sobre el valor cultural. Señalaron que la presencia de representaciones asociadas al narcotráfico genera una narrativa negativa de ciudad y afecta la identidad del territorio.

 

Asimismo, indicaron que existen problemáticas graves en seguridad, uso del suelo y construcciones informales, lo que ha convertido algunos sectores en espacios sin control efectivo. También, advirtieron riesgos estructurales en edificaciones y dificultades en movilidad debido a vías estrechas, parqueo indebido y alta circulación de motocicletas.

 

De igual forma, afirmaron que, aunque el turismo representa una ventaja competitiva, este es frágil y puede deteriorarse rápidamente si no se atienden problemas de fondo como la seguridad, la informalidad y la falta de regulación institucional.

 

Se han implementado estrategias de prevención y control, incluyendo campañas contra la extorsión, con un enfoque institucional que no solo se limita a acciones reactivas, sino que busca una intervención integral del territorio mediante inteligencia, judicialización y prevención sostenida, indicó Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad, señalando que, en articulación con el GAULA, la Policía y otras autoridades, se han priorizado puntos críticos de la Comuna 13 para debilitar estructuras criminales asociadas a economías ilegales como la extorsión y el control informal del comercio. 

 

Precisó que el desafío principal sigue siendo consolidar una presencia institucional permanente que garantice control territorial, reduzca la percepción de inseguridad y proteja tanto a residentes como a turistas dentro de un entorno cada vez más presionado por la alta afluencia de visitantes.

 

En su exposición, Ana María Acosta, secretaria de Turismo, explicó que el sector no fue concebido originalmente como atractivo turístico, sino como infraestructura de movilidad, y que su crecimiento ha sido impulsado por la comunidad. Indicó que la capacidad de carga efectiva es de 667 visitantes diarios y que el modelo de control actual se basa en pedagogía y formalización voluntaria, priorizando la sostenibilidad.

 

Para finalizar, Santiago Silva, secretario de Cultura Ciudadana, indicó que el Graffitour es un laboratorio vivo donde convergen arte, turismo y memoria histórica, pero reconoció que actualmente solo 8 de 69 murales están visibles, debido a la ocupación del espacio público. Señaló que, aunque existe marco normativo, se requiere fortalecer la gobernanza cultural y los acuerdos comunitarios.