- Don Leonardo Nieto fue uno de los grandes impulsores del tango en Medellín desde 1961, con la inauguración del Salón Versalles.
- Su aporte cultural continuó con la creación de espacios emblemáticos como la Casa Gardeliana en 1972.
La memoria, la música y la tradición tanguera fueron protagonistas en el Concejo Distrital de Medellín. Con 15 votos a favor se aprobó en segundo debate el Proyecto de Acuerdo 80 de 2026, una iniciativa orientada a fortalecer los lineamientos de memoria cultural del Festival Internacional de Tango Ciudad de Medellín.
La propuesta, además de preservar el legado de uno de los eventos culturales más representativos de la ciudad, contempla un homenaje a don Leonardo Alfredo Nieto Jardón por su aporte a la difusión y permanencia del tango en el territorio.
Tras la aprobación, Marcela Nieto, hija del homenajeado, expresó su emoción y agradecimiento ya que el nombre de su padre quedará inscrito en el acto de clausura del Festival Internacional de Tango y en la memoria colectiva del evento.
Por su parte, el periodista Reinaldo Spitaletta destacó a don Leonardo Nieto como uno de los grandes impulsores del tango en Medellín. Además, resaltó su papel fundamental para que Medellín contara con su propio Festival Internacional de Tango en 1968, una apuesta cultural que tomó fuerza en una época marcada por nuevos movimientos sociales y musicales.
El concejal ponente de la iniciativa, Farley Jhaír Macías, reconoció El legado de don Leonardo Alfredo Nieto Jardón e indicó que permanece vivo en la memoria cultural de Medellín y en la historia del Festival Internacional de Tango de la ciudad, donde su nombre se ha convertido en símbolo indeleble de la tradición tanguera.
Nieto Jardón nació el 26 de enero de 1926 en Vedia, Argentina, hijo de Francisco Martín y Leona Blanco, se formó desde joven en Buenos Aires en el oficio de la gastronomía y la pastelería. En 1960 llegó a Medellín y decidió establecer aquí su hogar, aportando a la vida cultural y social de la ciudad sin perder sus raíces argentinas.
Resalto el Cabildante que su aporte cultural no solo se dio en 1961 cuando inauguró el Salón Versalles, sino que continuó con la creación de espacios emblemáticos como la Casa Gardeliana en 1972, en compañía de la Asociación Gardeliana de Colombia. Posterior a su fallecimiento, su legado sigue profundamente ligado a la identidad cultural y musical de Medellín, puntualizó.
En su intervención, el corporado Luis Guillermo Vélez también destacó el legado de don Leonardo Nieto y la importancia del Salón Versalles como uno de los espacios más representativos de la vida cultural y social de Medellín.
Recordó que, para varias generaciones de estudiantes, intelectuales, artistas y ciudadanos, este tradicional café fue punto de encuentro para largas conversaciones, debates y momentos que hoy hacen parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Vélez resaltó que el Salón ha mantenido a lo largo de los años su esencia como lugar de acogida y encuentro en el corazón de Junín, conservando el dinamismo que lo caracteriza y convirtiéndose en un referente para quienes transitan diariamente por el centro de Medellín.
En medio del debate, el arte también tuvo un espacio destacado. Las interpretaciones de Carmen Úsuga y Walter Larroquet, junto con la presentación del Grupo Infantil de Baile de la Secretaría de Cultura Ciudadana, llenaron de música y danza la Corporación, exaltando el papel que ha desempeñado el tango en la construcción de la identidad cultural de Medellín.
















