- Reconocer a las organizaciones basadas en la fe como gestoras invaluables de paz, perdón, reconciliación y desarrollo comunitario.
- “Medellín es territorio de libertad religiosa y desde el Concejo estamos convencidos que nadie debe ser perseguido por su creencia”, concejal Carlos Gutiérrez.
Con ocasión del Día Nacional de la Libertad Religiosa en Colombia que se celebra hoy 4 de julio, en el Concejo Distrital se reflexionó en plenaria sobre la importancia de garantizar que cada persona tenga la posibilidad y las garantías plenas para profesar su credo y religión con total libertad.
Expertos pastores y sacerdotes evangelistas, y representantes de diferentes iglesias, cultos y centros de formación religiosa expresaron que la misión que desarrollan contribuye a la reconstrucción del tejido social. A su vez, solicitaron especialmente trabajar para disminuir la estigmatización por creencias religiosas en el Distrito.
Agregaron que las organizaciones religiosas han sido un apoyo fundamental para las comunidades en el desarrollo de programas sociales, sin embargo, muchas organizaciones presentan dificultades para acceder a servicios tributarios y formalizar equipamientos religiosos; por lo cual, pidieron apoyo para promover este proceso, facilitar que estos espacios continúen realizando su labor en condiciones adecuadas bajo el marco legal y reconocer el impacto social que generan.
Medellín es territorio de libertad religiosa y desde el Concejo estamos convencidos que nadie debe ser perseguido por su creencia, afirmó el concejal citante de la invitación Carlos Alberto Gutiérrez. Asimismo, agregó que esta sesión se fundamenta en el Acuerdo Distrital 052 de 2022 el cual reafirma el compromiso del Distrito con la cohesión social, la convivencia pacífica y el desarrollo integral de las comunidades.
En temas culturales, añadió que hoy existen diversos proyectos de cultura ciudadana que tienen las diferentes entidades religiosas, en especial las presentaciones de música Gospel, por eso solicitó al Distrito abrir más espacios de participación de estos grupos en diferentes escenarios, también, realizar conciertos gratuitos en la ciudad. Asimismo, en su intervención llamó la atención sobre la falta de asignación de recursos para la implementación de la Política Pública Integral de Libertad de Religiosa, de Creencias y de Cultos como un tema de voluntad política por lo cual espera el documento técnico que permita tener los dineros para su correcta implementación.
Desde esta curul velaremos por el cumplimiento normativo que garantiza el “Prohibido Gravamen” para las organizaciones religiosas, para que se exima el cobro del Impuesto Predial en áreas de culto aliviando la carga operativa de las iglesias para redirigir esos recursos a su labor social, señaló. Bajo la misma línea, el Cabildante puntualizó que Medellín se consolida como un territorio de libertad religiosa, donde la institucionalidad y las organizaciones basadas en la fe trabajan unidas para construir paz, reconciliación y equidad social.
En su intervención como segunda bancada de la invitación, el corporado Luis Guillermo Vélez, afirmó que la libertad religiosa es un valor que debe garantizarse. Adicionalmente, presentó cifras sobre el impacto fiscal de los beneficios tributarios a entidades religiosas de la ciudad. Señaló que el costo fiscal pasó de $4.131 millones en 2018 a cerca de $9.490 millones en 2026, sobre este impacto, invitó a realizar un seguimiento constante a este crecimiento.
Por su parte, el cabildante Andrés Tobón, tercera bancada de la invitación, manifestó que la misión del Estado no es gobernar las conciencias sino protegerlas y eso es lo que debe pasar de manera activa en Medellín, no se trata solo de tener una lógica de que ocurra, la tarea del Estado es garantizar que cada persona pueda profesar su fe y evangelizar en público y privado sin que ello ponga en riesgo su vida, integridad y honra, y eso solo se logra con la participación del Estado para proteger la libertad.
El Estado no reemplaza la iglesia, la familia ni la sociedad, pero sí debe ser el garantista de estos escenarios tan importantes para el desarrollo individual, concluyó Tobón en su exposición.
Otros Corporados que tomaron la palabra, hicieron énfasis en el fortalecimiento del Comité de Libertad Religiosa como un eje fundamental para, a futuro, tener una entidad dedicada a esta instancia particular para el beneficio de los ciudadanos. Adicionalmente, orientar estrategias desde el componente cultural, educativo y pedagógico para brindar las garantías y rutas especificas contra cualquier tipo de violencia y discriminación religiosa.
Resaltaron que las organizaciones religiosas generan un impacto social que también fortalece la labor del Estado. Propusieron ampliar el acceso a los beneficios tributarios, al señalar que hoy menos de 400 organizaciones los reciben, pese al aporte que realizan en atención a población vulnerable.
La líder de Planificación Territorial del DAP, Dora Patricia Gómez, resaltó que se garantiza la participación de las organizaciones basadas en la fe en la construcción del nuevo POT, registrando 35 aportes totales del sector religioso a las cuales se les dio respuesta técnica institucional según su incidencia. Entre las propuestas se destacan la recategorización de equipamientos comunitarios a básicos sociales, localizar los templos en cualquier área residencial del Distrito, entre otras, indicó la funcionaria.
El coordinador del Comité Técnico de Libertad de Cultos del Distrito, Andrés Felipe Gómez, aseveró que tener a los líderes religiosos en este espacio es un acierto para garantizar que la articulación entre las diferentes iglesias y asociaciones religiosas basadas en la fe logren conectarse con los programas de gobierno dirigidos a las diferentes comunidades.
Sobre este tema, el enlace departamental de Asuntos Religiosos y de Culto de la Gobernación de Antioquia, Angie Lorena Galeano, afirmó que desde su dependencia se vienen impulsado acciones para el fortalecimiento de la libertad religiosa, la participación y el reconocimiento de las organizaciones basadas en la fe. La libertad religiosa representa una oportunidad de diálogo y de inclusión desde las diferencias y convicciones, agregó.
Para finalizar, el diputado de Antioquia, Mauricio Caly, explicó que el POT del Distrito no conversa con las realidades actuales de las entidades religiosas, el Decreto 471 de 2018 exige hoy 400 m2 para las iglesias y templos sin tener en cuenta las condiciones del territorio, por eso, la petición que hace a la Alcaldía es que el nuevo POT este alineado a las necesidades de los más de 1400 espacios religiosos existentes en Medellín.
















