- Con 20 votos a favor, se autorizaron vigencias futuras ordinarias y excepcionales que comprometen recursos por $2,82 billones para proyectos estratégicos de la ciudad.
- Concejales destacaron el impacto de las obras en movilidad, educación, deporte y conectividad, pero también plantearon inquietudes sobre los aportes de la Nación y de municipios vecinos, la sostenibilidad financiera de los proyectos y el margen presupuestal de las próximas administraciones.
Se aprobaron en segundo debate vigencias futuras ordinarias y excepcionales para financiar proyectos estratégicos de la ciudad. En total, las autorizaciones ascienden a $2,82 billones de pesos, de los cuales $1,19 billones corresponden a vigencias futuras ordinarias y $1,62 billones a vigencias futuras excepcionales.
Representantes de la comunidad presentes en la plenaria solicitaron celeridad en el desarrollo del metrocable de San Antonio de Prado y reclamaron que los anuncios se traduzcan en ejecución presupuestal, diseños definitivos y una fecha concreta para el inicio de los trabajos.
El concejal Juan Carlos de la Cuesta Galvis, coordinador de ponentes, indicó que el proyecto surtió las revisiones jurídicas, técnicas, fiscales y de planeación requeridas por la Administración Distrital y el Concejo. Explicó que entre las autorizaciones se contempla una inversión de $926.000 millones de pesos para la modernización y operación del estadio Atanasio Girardot, proyecto que, de acuerdo con lo presentado, permitirá fortalecer su infraestructura y capacidad para atender hasta 60.000 espectadores.
Asimismo, señaló que las vigencias contemplan $30.761 millones para infraestructura educativa del colegio Fe y Alegría, $2.964 millones para funcionamiento de la Institución Universitaria Pascual Bravo y $25.000 millones para la conexión vial La Cruz–Bello Oriente. Las obras complementarias e intercambios viales del Metro de la 80, sumando sus componentes ordinarios y excepcionales, representan una inversión de $448.830 millones.
Por su parte, el corporado ponente, Carlos Alberto Gutiérrez, destacó la importancia del metrocable de San Antonio de Prado para la población de este corregimiento, al señalar que se trata de uno de los sectores más poblados de Medellín y la obra permitiría mejorar la conexión de sus habitantes con sus lugares de trabajo, instituciones educativas, servicios de salud y otros servicios esenciales.
El Cabildante resaltó además que las vigencias futuras para este proyecto se proyectan entre 2027 y 2046, por lo que consideró que la autorización constituye una apuesta de largo plazo para la movilidad y el desarrollo de la ciudad.
Por su parte, la concejala ponente, Janeth Hurtado, enfatizó en la importancia de los $1,387 billones destinados al metrocable de San Antonio de Prado, proyecto que, según explicó, se articula con el Plan Maestro del Metro de Medellín y con los objetivos del Plan de Desarrollo Distrital para ofrecer una solución estructural a las condiciones de movilidad del sector.
En ese sentido, señaló que más de un millón de personas podrían beneficiarse de los proyectos asociados a la Avenida 80 y los intercambios viales, entre ellos el previsto en el sector de Robledo, en inmediaciones de El Rinconcito Ecuatoriano.
Concejales solicitaron mayor información sobre el intercambio de la Avenida 80 en el sector de La Mota y plantearon la necesidad de contar con diseños y representaciones gráficas que permitan conocer con mayor precisión el alcance de las obras. Asimismo, pidieron revisar el valor total del metrocable San Antonio de Prado y aclarar las fuentes de financiación del proyecto, particularmente frente a los posibles aportes de la Nación y de los municipios de La Estrella e Itagüí, que podrían beneficiarse de la infraestructura.
También llamaron la atención sobre el impacto que las obras de modernización del estadio Atanasio Girardot podrían generar en los comerciantes y trabajadores que desarrollan sus actividades en sus alrededores. Aunque reconocieron la necesidad de intervenir el escenario, solicitaron que se presente un plan que contemple las afectaciones y alternativas para este sector económico.
Coincidieron en que las vigencias futuras constituyen una herramienta de planeación de largo plazo cuando están respaldadas por una adecuada estructuración financiera y técnica. Señalaron que las obras proyectadas pueden convertirse en activos estratégicos para la ciudad, siempre que exista claridad sobre las fuentes de pago, la sostenibilidad de las inversiones y los compromisos que asumirán las futuras administraciones.
En su intervención, el subsecretario de Hacienda, Francisco Javier Hernández, explicó que las vigencias futuras ordinarias ascienden a cerca de $1,2 billones y estarán destinadas a proyectos a cargo del INDER, la Secretaría de Infraestructura Física, la Secretaría de Educación y la Institución Universitaria Pascual Bravo.
En cuanto a las vigencias futuras excepcionales, afirmó que ascienden a $1,6 billones aproximadamente y estarán dirigidas principalmente a proyectos relacionados con el sistema Metro, entre ellos el metrocable San Antonio de Prado y los componentes excepcionales de la Avenida 80.
Para finalizar, Luisa Gutiérrez, subdirectora de la Agencia APP, explicó que de los $926.000 millones de pesos contemplados para la modernización y operación del estadio Atanasio Girardot, $126.000 millones se gestionarían mediante el incremento de la tasa Prodeporte y $800.000 millones mediante el usufructo de las instalaciones modernizadas. El modelo busca garantizar la sostenibilidad del escenario deportivo y la reposición de equipos e infraestructura que puedan quedar obsoletos, puntualizó.













