- El POT plantea capacidad para cerca de 222.000 nuevas viviendas en Medellín.
- El sector inmobiliario propone facilitar el reúso de edificaciones para adaptarlas a las nuevas necesidades de la ciudad.
- Concejales advierten que el crecimiento urbano debe estar acompañado de infraestructura, espacio público y equipamientos.
Durante la socialización del proyecto de revisión a mediano plazo del POT, representantes del sector constructor e inmobiliario plantearon observaciones a la iniciativa y destacaron la necesidad de contar con normas urbanísticas más claras y flexibles, acordes con las nuevas dinámicas y necesidades de la ciudad.
Martín Alonso Pérez, asesor de Camacol, llamó la atención sobre la extensión del proyecto de acuerdo, que supera las 1.000 páginas y contiene 759 artículos. El gremio considera que el documento debe ser más claro y sencillo, especialmente si se busca facilitar los procesos de licenciamiento, construcción y reactivación del sector en Medellín.
A su turno, Manuel Vallejo, consultor de Camacol, respaldó la posibilidad de promover el reúso de edificaciones, especialmente en el centro, pero propuso ampliar esta estrategia a otros sectores como El Poblado. Explicó que en barrios desarrollados durante los años 80 existen apartamentos de 300 y 400 metros cuadrados, cuyos elevados costos de administración pueden afectar su permanencia en el mercado y acelerar el deterioro de este patrimonio inmobiliario. Frente a esto, planteó revisar el tratamiento de consolidación nivel 5 para facilitar que estos inmuebles puedan adaptarse a las nuevas necesidades de la ciudad.
Durante su intervención el concejal y coordinador de ponentes, Andrés Tobón, señaló que la generación de nuevas viviendas es uno de los principales retos en la revisión de mediano plazo del POT. Explicó que Medellín enfrenta una brecha entre la oferta y la demanda de vivienda nueva, mientras los tratamientos urbanísticos contemplados en el Acuerdo 48 permitirían una capacidad potencial cercana a las 222.000 nuevas viviendas.
Tobón destacó que esta capacidad debe priorizar la vivienda de interés social (VIS), donde se concentra la mayor brecha, sin desconocer las necesidades de vivienda de los demás sectores de la población. También llamó la atención sobre los llamados “predios isla”, que presentan bajos niveles de aprovechamiento en zonas de consolidación, y planteó revisar alternativas para activar estos terrenos.
Por su parte, la corporada Janeth Hurtado, ponente del proyecto, planteó inquietudes sobre las unidades de integración y su articulación con los instrumentos de planificación vigentes. Entre sus principales interrogantes estuvo cómo evitar que estas unidades terminen operando, en la práctica, como nuevos planes parciales. También pidió claridad sobre el futuro de los planes parciales Río Sur, Río Centro y Río Norte, así como sobre los retos que persisten en el borde urbano-rural.
Por su parte, el también ponente, concejal Farley Macías indicó que la revisión del POT plantea retos sobre la capacidad de Medellín para soportar el crecimiento urbano y garantizar que las nuevas construcciones cuenten con infraestructura, espacio público y equipamientos adecuados. La preocupación es porque se identifican 113.404 lotes potenciales, aunque en el visor se registran 113.044, una diferencia de 360 lotes; además, se presentan variaciones en las cifras de lotes con potencial edificatorio.
Durante la jornada, Marcela Pizano, integrante del equipo POT de Planeación Distrital, explicó que Medellín cuenta con seis categorías de tratamiento urbanístico y la propuesta busca ajustarlas a las dinámicas actuales de la ciudad, promoviendo un desarrollo del suelo más equilibrado y facilitando la aplicación de la norma.
Entre los principales cambios está la incorporación de las modalidades de reactivación y revitalización dentro de la renovación urbana. La revisión contempla modificaciones en 69 polígonos, equivalentes al 20 % de los adoptados en el Acuerdo 48, mientras que el 17,5 % del suelo urbano y de expansión tendría algún ajuste; de este porcentaje, el 10,3 % corresponde a áreas de renovación urbana, principalmente en el ámbito del río y sus transversalidades.
Por último, Lida López, articuladora del POT, señaló que entre los principales retos están la baja ejecución de la renovación urbana, los bajos niveles de construcción de vivienda formal, las dificultades para aplicar la norma y el crecimiento de la informalidad, factores que plantean nuevos desafíos para el desarrollo y consolidación de Medellín.













