img logo GOV.CO

El reto del POT es que no se quede en el papel: Concejo analiza cómo convertirlo en decisiones, proyectos y resultados

  • La revisión aborda información, participación ciudadana, seguimiento y financiación como pilares para garantizar la implementación del nuevo POT.
  • Con 59 proyectos estructurantes y una inversión proyectada de 631 billones de pesos, el nuevo POT define la hoja de ruta para transformar el territorio en los próximos 15 años.

 

La socialización sobre los Sistemas Institucionales y de Gestión del Proyecto de Acuerdo 104 de 2026 puso el foco en cómo garantizar que el POT no sea solamente un conjunto de normas, sino una herramienta que pueda implementarse, medirse, corregirse y mantenerse vigente frente a las transformaciones de Medellín. La jornada abordó la gestión del conocimiento y la participación, los mecanismos de seguimiento y control y el Programa de Ejecución que requiere la ciudad, la participación de la ciudadanía y la articulación entre proyectos, responsables, recursos y futuros planes de desarrollo.

 

Beatriz Salgado, ciudadana, destacó la importancia de abrir estos espacios de discusión y señaló que uno de los principales retos está en definir las fuentes de financiación que permitan dar músculo financiero a las políticas de vivienda y hábitat. Advirtió que las dificultades para acceder a una vivienda digna hacen necesario revisar las condiciones económicas de quienes habitan Medellín, pues, según planteó, una persona que percibe un salario mínimo enfrenta cada vez mayores dificultades para permanecer en la ciudad por los altos costos.

 

El coordinador de ponentes de la iniciativa, concejal Andrés Tobón, precisó que el proceso de revisión del POT representa uno de los ejercicios de planeación participativa más amplios adelantados por el Distrito en su historia reciente. Señaló que la sesión aborda una dimensión que va más allá de las normas urbanísticas, al revisar los sistemas que deben garantizar que el POT pueda implementarse, monitorearse, ajustarse y, especialmente, ser comprendido por la ciudadanía y por las instituciones encargadas de aplicarlo.

 

Destacó que la gestión del conocimiento no puede entenderse como un componente técnico accesorio, sino como el soporte para que las decisiones sobre el territorio se adopten con información verificada, participación real y capacidad de aprendizaje institucional. En ese sentido, sostuvo que el POT debe tener la capacidad de aprender de su propia implementación para corregir aquello que no esté funcionando y responder a las transformaciones de la ciudad.

 

Otros Corporados señalaron que el nuevo POT debe ser un instrumento vivo, capaz de incorporar a la ciudadanía, dejar resultados verificables y establecer estándares que permitan hacer seguimiento a los proyectos y evaluar su cumplimiento. En la socialización se insistió en que la participación no debe agotarse en la formulación del Plan, sino que debe mantenerse durante su implementación y evaluación, de manera que las comunidades puedan conocer qué decisiones fueron tomadas y cómo se materializan en el territorio.

 

También expresaron preocupación por el nivel de ejecución que tuvo el POT de 2014 y señalaron que, de acuerdo con las cifras presentadas durante la discusión, solamente habría alcanzado un 21 % de ejecución. A partir de este antecedente, plantearon la necesidad de establecer un derrotero claro sobre lo ocurrido con el instrumento anterior y determinar cómo el nuevo POT puede evitar dificultades que afectaron asuntos como el déficit habitacional y de movilidad. También señalaron que el nuevo ordenamiento no debe convertirse en una barrera para el desarrollo de la ciudad.

 

Asimismo, destacaron la importancia de los bloques de gestión del conocimiento, participación, seguimiento y ejecución para definir cómo será evaluado el POT. En este contexto, plantearon inquietudes sobre la gestión de los servicios de acueducto y los centros poblados rurales, el cumplimiento efectivo de las normas de gobernanza, la apropiación social del conocimiento y el papel de la ciencia y la innovación en la planeación de Medellín. También señalaron la necesidad de mayor claridad sobre los instrumentos tributarios, las fuentes nacionales de financiación y los obstáculos financieros.

 

Luz Ángela González Gómez, directora de Planeación Distrital, explicó que la propuesta busca consolidar un sistema integral de información, conocimiento y participación para el ordenamiento territorial, acompañado de un modelo de gobernanza colaborativa y de mecanismos permanentes de monitoreo y evaluación. Dentro de esta estructura se contempla el fortalecimiento del Sistema de Información del Ordenamiento Territorial, SIOT, como herramienta para integrar y gestionar la información necesaria para la implementación y seguimiento del POT. 

 

Precisó que la estructura de los 139 proyectos se distribuye entre tres grandes sistemas: 54 proyectos para el Sistema Público y Colectivo, 39 para el Sistema de Ocupación y 46 para los Sistemas Institucionales y de Gestión. Cada proyecto fue formulado siguiendo una metodología de cuatro etapas identificación de necesidades territoriales, verificación de condiciones de factibilidad, revisión de criterios normativos y validación técnica por subsistemas, con metas consolidadas.

 

Finalmente, explicó que el Programa de Ejecución busca conectar las decisiones del POT con los planes de desarrollo y con los proyectos de inversión que permitan materializarlas. Para ello se plantean indicadores de impacto, resultado y producto, que permitan establecer qué transformación se quiere alcanzar, si se está concretando el modelo de ocupación y si las acciones integrales y las inversiones previstas efectivamente se están ejecutando. La propuesta contempla 36 acciones integrales y 139 proyectos, con responsables, metas y mecanismos de seguimiento.