- La iniciativa busca mejorar el acompañamiento a las madres, promover la formación de las familias y articular acciones institucionales para proteger la primera infancia.
- Durante la sesión se destacaron los retos de la atención posparto, las barreras laborales y sociales, y la necesidad de garantizar condiciones dignas para amamantar.
La lactancia materna es mucho más que una forma de alimentar a los bebés: representa salud, protección, vínculo y bienestar para las familias. Con esta perspectiva, el Concejo Distrital de Medellín aprobó con 15 votos positivos el Proyecto de Acuerdo 077 de 2026, el cual pretende fortalecer la lactancia materna y la comunidad lactante en el Distrito de Medellín como estrategia de salud pública.
La iniciativa busca consolidar acciones articuladas de acompañamiento, formación y protección para que las mujeres puedan vivir la lactancia de manera informada y digna, con el respaldo de las instituciones, sus familias y la comunidad.
Las expertas invitadas coincidieron en que la lactancia requiere información confiable, orientación profesional y acompañamiento continuo, pues las dificultades no dependen únicamente de las decisiones de las madres, sino también de las condiciones sociales, laborales, familiares y de atención en salud.
Advirtieron sobre la soledad, el dolor, la desinformación y las redes de apoyo insuficientes que pueden afectar esta experiencia. También resaltaron la importancia de involucrar a las parejas y las familias, fortalecer la capacitación del personal sanitario y promover entornos protectores que permitan amamantar sin sufrimiento, barreras ni discriminación.
La concejal Camila Gaviria Barreneche, coordinadora de ponentes, destacó que el proyecto es resultado de dos años de trabajo, con la participación de la Administración, hospitales públicos y privados, fundaciones, la Liga de la Leche, la academia y la Personería. Este proceso permitió identificar dificultades como la fragmentación del acompañamiento, la desarticulación de programas, las brechas en la formación del personal de salud y la falta de información estadística unificada sobre la lactancia en Medellín, agregó.
Explicó que la iniciativa se estructura en seis ejes estratégicos, orientados a la formación de las familias gestantes, la continuidad de la atención y el fortalecimiento de las redes y canales interinstitucionales. Asimismo, hizo énfasis en el artículo 13, que plantea la articulación entre las Secretarías de Salud e Inclusión Social y Buen Comienzo para fortalecer la Semana Mundial de la Lactancia Materna y garantizar la realización anual del Foro Distrital de Lactancia Materna. Señaló que estos espacios deben contar con una estructura reglamentada y recursos que permitan darles continuidad.
Por último, la Cabildante invitó a respaldar la iniciativa al considerar que la lactancia materna contribuye a prevenir la desnutrición infantil y fortalece los vínculos familiares. Aclaró que el propósito no se limita a promover salas de lactancia en los lugares de trabajo, sino que también busca superar barreras culturales y garantizar que las mujeres puedan amamantar dignamente en espacios públicos y comunitarios.
Por su parte, la corporada Janeth Hurtado Betancur, ponente, resaltó que la versión ajustada del proyecto, conformada por 22 artículos y alineada con la Ley 2458 de 2025, plantea la lactancia como una responsabilidad social e institucional compartida y no como una carga exclusiva de las mujeres. Destacó la incorporación de enfoques de derechos, diferencial y comunitario para afrontar las barreras laborales, las presiones comerciales relacionadas con las fórmulas infantiles y las desigualdades socioeconómicas.
En su exposición, la concejal ponente, Leticia Orrego Pérez, destacó la importancia de las reflexiones presentadas por las expertas. Señaló que la leche materna representa no solo un aporte nutricional, sino también una expresión de amor y un vínculo que beneficia al recién nacido, a la madre, a la familia y a la sociedad. Por ello, manifestó su voto positivo al proyecto, al que se refirió como una apuesta necesaria para la ciudad.
Otros Cabildantes expresaron que la iniciativa aporta a la prevención de la desnutrición, la protección de la niñez y el fortalecimiento de la salud pública. Durante sus intervenciones, resaltaron la necesidad de mejorar el acompañamiento posparto, formar al personal de salud, superar barreras socioculturales y promover la corresponsabilidad de padres y cuidadores.
Asimismo, manifestaron la importancia de contar con información confiable, respaldo presupuestal y acciones concretas en comunas y corregimientos. También plantearon la necesidad de reconocer y evaluar las condiciones del Banco de Leche Humana del Hospital General de Medellín, con el fin de fortalecer su articulación con las acciones de promoción y protección de la lactancia.
La subdirectora de Nutrición de la Unidad Administrativa Especial Buen Comienzo, Lina Chavarriaga, presentó el concepto técnico favorable de la entidad frente al Proyecto de Acuerdo 077 de 2026. Indicó que la lactancia materna es una intervención fundamental de salud pública por su contribución a la prevención de distintas formas de malnutrición, su impacto durante los primeros mil días de vida y la reducción de enfermedades prevalentes de la infancia.
También resaltó la importancia de reconocer los determinantes sociales que condicionan la lactancia y de garantizar acompañamiento continuo desde la gestación. Respaldó la articulación con el Banco de Leche Humana del Hospital General, diferenciando las labores de sensibilización y orientación familiar de las competencias clínicas y operativas del sector salud.
Por último, Valeria Molina Gómez, secretaria de las Mujeres, afirmó que amamantar no puede seguir siendo una tarea solitaria, la misma requiere tiempo, información, condiciones adecuadas y participación activa de los hombres y las familias en las labores del hogar.
También llamó la atención sobre las dificultades de las trabajadoras informales, independientes y madres cabeza de familia, quienes pueden carecer de licencias remuneradas y espacios apropiados para amamantar. Finalmente, insistió en la necesidad de una transformación cultural en la que el Estado, la sociedad y las familias compartan las responsabilidades del cuidado.












