- La iniciativa reconoce las festividades como una expresión de memoria e identidad comunitaria.
- El proyecto plantea una articulación permanente entre la comunidad y el Distrito.
Durante la socialización del Proyecto de Acuerdo 97 de 2026, “Por medio del cual se institucionaliza la celebración de las festividades comunitarias del barrio Santo Domingo Savio del Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín”, se expusieron los alcances de esta propuesta presentada por la Junta Administradora Local de la Comuna 1 Popular, cuyo propósito es reconocer oficialmente una celebración comunitaria que hace parte de la historia del barrio el cual inició su proceso de fundación en 1964.
La iniciativa busca fortalecer la identidad territorial, preservar la memoria colectiva, promover la participación ciudadana y consolidar un modelo de articulación entre la comunidad y la institucionalidad para garantizar la permanencia de esta tradición.
Jhony Andrés Rivera, presidente de la JAL de la Comuna 1, explicó que el proyecto no pretende crear una nueva festividad, sino brindar estabilidad institucional a una celebración que la comunidad ha construido durante décadas y que representa un símbolo de identidad territorial, memoria colectiva, patrimonio cultural comunitario y sentido de pertenencia para Santo Domingo Savio.
El edil señaló que la conmemoración del 20 de julio recuerda el proceso de fundación y consolidación del barrio iniciado en 1964 y constituye un espacio para fortalecer el tejido social. Asimismo, indicó que el proyecto se sustenta en la necesidad de reconocer los aportes históricos y culturales de la comunidad, promover la integración ciudadana, preservar la memoria del barrio y transmitir estos valores a las nuevas generaciones.
El concejal coordinador de ponentes, Farley Jhaír Macías Betancur, manifestó que el proyecto de acuerdo no pretende establecer una simple fecha conmemorativa, sino proteger una memoria colectiva que constituye un asunto de interés público. Explicó que Santo Domingo Savio representa una experiencia histórica de organización social y participación comunitaria cuyo legado merece permanecer vigente y proyectarse hacia las futuras generaciones.
El Corporado enfatizó que la iniciativa reconoce una tradición viva que la comunidad ha celebrado durante años, sin sustituir su liderazgo ni imponer una agenda institucional. Aseveró que el proyecto institucionaliza cuatro aspectos fundamentales: la celebración anual de las festividades comunitarias, el 20 de julio como fecha de memoria fundacional, una ruta permanente de articulación entre la comunidad y las entidades del Distrito y un mecanismo para garantizar el reconocimiento, la transmisión y la apropiación social de la historia barrial.
Agregó que la propuesta conserva el protagonismo de la comunidad bajo un modelo de gobernanza en el que los habitantes planean, organizan y preservan la memoria, mientras que el Distrito acompaña y articula su oferta institucional. Además, resaltó que el proyecto contempla actividades culturales, artísticas, recreativas, deportivas y pedagógicas con enfoque en la memoria histórica, sin generar nuevas obligaciones presupuestales y respetando las competencias de las entidades involucradas.
Los demás Cabildantes coincidieron en reconocer el valor histórico y comunitario de la iniciativa. Manifestaron su respaldo al proyecto destacando la importancia de proteger la memoria barrial y fortalecer la autogestión comunitaria, mientras que otros recomendaron realizar algunos ajustes de carácter técnico y jurídico para garantizar su viabilidad. En general, hubo consenso sobre la relevancia de preservar este patrimonio colectivo y consolidar una celebración que fortalezca la identidad del barrio.
Por su parte, Nini Restrepo, presidenta de la JAL del barrio Santo Domingo Savio y experta invitada, recordó que la historia del sector comenzó con el esfuerzo de familias campesinas que llegaron a la ladera nororiental de Medellín en busca de un lugar para construir un hogar. Explicó que la comunidad nació antes que la infraestructura y el reconocimiento institucional, gracias al trabajo solidario y a la organización de sus habitantes, por lo que este proyecto representa un homenaje a quienes hicieron posible la consolidación del barrio y una oportunidad para preservar su memoria e identidad para las futuras generaciones.













